Medidas de frecuencia de la enfermedad

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RESUMEN

Los indicadores. Razones. Proporciones. Tasas. Medidas más frecuentes. Medidas de mortalidad. Mortalidad general. Mortalidad específica. Tasa de letalidad. Frecuencias proporcionales o tasas de mortalidad proporcional. Tablas de vida. Indicadores de morbilidad. Medidas de morbilidad. Prevalencia (p). Incidencia. Incidencia acumulada. Tasa de incidencia o densidad de incidencia. Tasa ... (ver resumen completo)

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El paso inicial de toda investigación epidemiológica es medir la frecuencia de los eventos de salud, con el fin de hacer comparaciones entre distintas poblaciones o en la misma población a través del tiempo. No obstante, dado que el número absoluto de eventos depende en gran medida del tamaño de la población en la que se investiga, estas comparaciones no se pueden realizar utilizando cifras de frecuencia absoluta (o número absoluto de eventos).

Por ejemplo, si en dos diferentes poblaciones se presentan 100 y 200 casos de cáncer cervico-uterino, respectivamente, se podría pensar que en el segundo grupo la magnitud del problema es del doble que en el primero. Sin embargo, esta interpretación sería incorrecta si el segundo grupo tuviera el doble de tamaño que el primero, ya que la diferencia en el número de casos podría deberse simplemente al mayor tamaño de la segunda población y no a la presencia de un factor de riesgo extraordinario. Aunque la frecuencia absoluta cambie, la magnitud del problema puede ser la misma.

En consecuencia, para comparar adecuadamente la frecuencia de los eventos de salud es necesario construir una medida que sea independiente del tamaño de la población en la que se realiza la medición. Este tipo de medidas, denominadas medidas de frecuencia relativa, se obtienen, en general, relacionando el número de casos (numerador) con el número total de individuos que componen la población (denominador).

La parte de la población que es susceptible a una enfermedad se denomina población en riesgo. Así, por ejemplo, los accidentes laborales sólo afectan a las personas que trabajan, por lo que la población en riesgo es la población trabajadora. Si, en cambio, queremos investigar el efecto de un contaminante generadoPage 78 por una fábrica podríamos ampliar el denominador a toda la población expuesta al mismo, sea o no trabajadora.

La epidemiología tiene entre uno de sus objetivos primordiales el estudio de la frecuencia, distribución y los determinantes de las diferentes enfermedades. La cuantificación de la enfermedad o de otras variables de interés, son elementos fundamentales para establecer el perfil epidemiológico de una comunidad o para formular hipótesis, así como para permitir comparar las frecuencias de enfermedad entre diferentes poblaciones o personas. La epidemiología expresa sus conclusiones con indicadores que establecen un comportamiento y determinan las relaciones entre diferentes variables las variables, algunos indicadores se traducen en términos de probabilidades. Es decir, establece si la mayor o menor probabilidad de que un evento ocurra se debe precisamente a los factores que se sospecha intervienen en su génesis y no al azar.

Una manera de aproximarse al conocimiento de la frecuencia de las enfermedades son los indicadores. Los indicadores en salud son expresiones usualmente matemáticas, que señalan una parte importante del comportamiento de la enfermedad, sólo son una porción de un todo, pero por sus características lo puede representar. Cuando se conocen varios indicadores de una enfermedad, el conocimiento que se tiene de ésta es mejor. La frecuencia se expresa en forma matemática como cifra absoluta o como cifra relativa.

Los indicadores

Los indicadores son conceptos, generalmente expresados de manera matemática por una fracción, que tratan de identificar una totalidad a través de una característica. Entre más características o indicadores se posean, se conoce mejor la totalidad del fenómeno. Para conocerla sería identificar todas sus características. Como esto es imposible, se trata de identificar las más importantes. Algunos indicadores son más objetivos que otros por la posibilidad de determinarlos con mayor exactitud. Por lo tanto, la exactitud del concepto depende de su número y de la especificación de los indicadores.

La taquicardia es definida por médicos y psiquiatras como indicador de la depresión, sin embargo, su nivel de especificación es bajo porque la taquicardia puede también ser indicador de otras patologías, pero la taquicardia unida con otros indicadores del mismo fenómeno como el llanto, el insomnio o el intento de suicidio caracterizan mejor la depresión Así, entre mayor sea el número de indicadores y éstos sean de mayor especificidad, mejor caracterizan el evento.

Los indicadores pueden ser directos o indirectos según señalen características directamente del concepto estudiado, o lo realicen a través de otras carac-Page 79terísticas y consecuencias. Por Ej.: El peso y la talla son indicadores directos del estado nutricional de un niño, pero la tasa de Mortalidad Infantil sólo es un indicador indirecto, a través de la muerte, del nivel de nutrición de toda una comunidad.

Frecuencias absolutas. La medida más elemental de frecuencia de una enfermedad, o de cualquier otro evento en general, es el número de personas que la padecen o lo presentan (por ejemplo, el número de pacientes con hipertensión arterial, el número de fallecidos por accidentes de tráfico o el número de pacientes con algún tipo de cáncer en los que se ha registrado una recidiva). Sin embargo, dicha medida por sí sola carece de utilidad para determinar la importancia de un problema de salud determinado, pues debe referirse siempre al tamaño de la población de donde provienen los casos y, al período de tiempo en el cual éstos fueron identificados. Para este propósito, en epidemiología suele trabajarse con diferentes tipos de fracciones que permiten cuantificar correctamente el impacto de una determinada enfermedad.

Las cifras absolutas son el simple recuento de eventos o características de la población. Un ejemplo lo constituyen los datos brutos de muertos de una ciudad o el número de enfermos por una patología específica. Las cifras absolutas señalan una magnitud sin referirla a otros parámetros, su importancia es el dato en sí mismo. El valor del dólar es un indicador absoluto de la economía, el valor del barril de petróleo y otros similares son cifras absolutas económicas de gran importancia, así como el número de muertes o de enfermos de una patología lo son para la salud de un país.

Conocer que en Bogotá ocurrieron 2500 casos de accidentes por automotor o que en Medellín Colombia, el número de muertes secundarias por muerte violenta fue en 1994 de 3254 casos, es en sí mismo importante, ya que esto permite conocer la magnitud del fenómeno y permite disponer de recursos para los años siguientes y diseñar estrategias específicas para evitar o disminuir las cifras.

Las cifras absolutas no son útiles para comparar los datos de ocurrencia de eventos entre dos ciudades, porque no es posible a través de éstas establecer comparaciones. No se puede colegir que si en París en el año 2007, ocurrieron 2.600 accidentes por automotores, y en Bogotá 2400, el riesgo de accidentarse es mayor en París que en Bogotá, porque se desconoce el número de habitantes de cada ciudad.

Para establecer relaciones entre dos ciudades o comparar sus cifras, se utilizan las cifras o frecuencias relativas que se tienen en cuenta variables como el número de habitantes, el sexo, la edad o la ocupación de los habitantes de una ciudad, país o comunidad con respecto a la otra.

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Frecuencias relativas. Una cifra relativa surge de la comparación de dos o más cifras absolutas y en esa comparabilidad radica su importancia. Por ejemplo, si se realizan varias observaciones de un evento y éstos se clasifican en categorías, cada una de éstas se puede clasificar en porcentajes, según el número de eventos de cada categoría con respecto al total, entonces, el número de eventos por categoría se llama frecuencia y al porcentaje frecuencia relativa.

El número de respuestas de los estudiantes ante un examen se pueden clasificar según su frecuencia en un puntaje alto, puntaje medio y puntaje bajo y su frecuencia relativa a corresponder al 20%, 60% y 20% respectivamente.

Cuadro 1. Puntaje obtenido por un grupo de estudiantes en un examen


Puntaje Frecuencia Frecuencia relativa
Alto 40 20%
Medio 120 60%
Bajo 40 20%
Total 200 100%

Otro concepto usualmente empleado se refiere a la distribución de frecuencia, que corresponde a una tabla que muestra el número de observaciones o su frecuencia dentro de diferentes rangos de una variable. En el ejemplo anterior se podría representar los datos de la siguiente manera:

La primera columna señala las categorías seleccionadas según el puntaje del examen alcanzado y la segunda columna señala la frecuencia para cada categoría, o sea el número de estudiantes que obtuvieron el puntaje en cada categoría.

Cuadro 2. Distribución de la frecuencia del puntaje obtenido por un grupo de estudiantes en un examen


Puntaje
Nivel obtenido
Frecuencia Frecuencia
acumulada relativa
Frecuencia
acumulada
Más de 400 40 40 20%
300-399 120 120 60%
299 y menos 40 200 100%
Total 200 - -

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Estos dos tipos de enumeración forman la distribución de frecuencia. La columna tres expresa la frecuencia acumulativa o sea el total de individuos o frecuencia de evento para el intervalo considerado más los de intervalos anteriores. En el caso del ejemplo la frecuencia acumulativa para el intervalo de 300-399...

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