Desarrollo exportador y desarrollo capitalista colombiano en el siglo XIX - La visión global - Colombia y la economía mundial 1830-1910 - Libros y Revistas - VLEX 787489673

Desarrollo exportador y desarrollo capitalista colombiano en el siglo XIX

Autor:José Antonio Ocampo
Páginas:5-56
 
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CAPÍTULO I
DESARROLLO EXPORTADOR Y DESARROLLO
CAPITALISTA COLOMBIANO EN EL SIGLO XIX
MARCO GENERAL
El siglo xix fue una larga y penosa transición al capitalismo en Colom-
bia. Esta afirmación puede parecer un tanto paradójica. Todavía a fines
del siglo xix y comienzos del xx era difícil encontrar en el país los ele-
mentos de una estructura económica capitalista, en el sentido en que
hoy en día concebimos este término. Específicamente, era difícil encon-
trar formas de trabajo asalariado o redes mercantiles extensas que vin-
cularan a los productores a un mercado ampliado (nacional o mundial).
Sin embargo en Colombia, como en Europa, aunque a través de procesos
históricos muy diferentes, el trabajo asalariado y las redes mercantiles
extensas fueron el resultado de un largo proceso de desarrollo, a través
del cual el capital fue subordinando lentamente los diversos elementos
de la estructura social a su dominio y adquiriendo, como resultado de
su desarrollo, formas cada vez más avanzadas. Este proceso se vivió de
manera acelerada en Colombia en las dos décadas anteriores a la crisis
mundial de 1929, como consecuencia de una bonanza exportadora sin
precedentes en la historia anterior del país, y durante la gran crisis de
1930 con base en una expansión industrial también sin precedentes. El
acelerado desarrollo que caracterizó estas décadas puede hacernos per-
der de vista la lenta transformación que experimentaron la economía y
la sociedad colombianas desde fines del periodo colonial. Con todo, en
el siglo xix este proceso era evidente en muchos aspectos de la vida so-
cial: en el tortuoso proceso de gestación de un estado-nación a partir de
la Independencia, en el ascenso gradual al poder de una clase social que
se identificaba claramente con la integración de la economía al sistema
de intercambio mundial, en las actividades mercantiles que vivificaron
en diferentes momentos las economías regionales, en la acumulación de
capital mercantil, en la aparición del crédito bancario, en la creciente
colombia y la economía mundial 1830-1910
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inversión de capital en actividades productivas (haciendas cafeteras y
ganaderas, minería moderna, primeras industrias manufactureras), etc.
Este proceso se dio en el contexto de una economía mundial di-
námica. Dicho dinamismo se reflejó en diferentes esferas. En primer
lugar, a partir de la revolución industrial, la economía mundial aceleró
su ritmo de desarrollo (acumulación de capital, cambio tecnológico,
crecimiento del intercambio mercantil, etc); en segundo lugar, fue ar-
ticulando proporciones crecientes del globo terrestre a su zona de in-
fluencia económica, a través de sus redes mercantiles y de la movilidad
internacional del capital y de la fuerza de trabajo; en tercer lugar, originó
grandes transformaciones políticas, que reflejaban su propia dinámica
económica y que a su vez la afectaron: la lucha contra los sistemas es-
clavistas, de la que fue líder la burguesía inglesa a comienzos del siglo
xix, la expansión de la frontera norteamericana, la unificación alemana,
la repartición de Asia y África a fines del siglo xix, etc.
Los efectos de este dinamismo resultaron muy desiguales en el
seno de lo que hoy denominamos la periferia de la economía mundial,
ya sea que se miren los diferentes países que la componen, o que se es-
tudien las muy diversas dinámicas regionales al interior de cada país.
En los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, después de un
siglo de expansión capitalista, la articulación de los diferentes países
periféricos al mercado mundial era todavía muy desigual. Aunque a
raíz de la repartición imperialista de fines del siglo xix habían desapa-
recido los grandes espacios sin tocar en Asia y África, amplias zonas de
la periferia permanecían todavía muy desarticuladas de la economía
internacional. La existencia de estos espacios económicos parcialmente
dominados (“periferias secundarias“, según las denominaremos aquí),
obedecía en parte a la propia dinámica del capital, que tiende a generar
procesos de aglomeración del desarrollo en ciertos puntos para alcanzar
plenamente sus potencialidades.1 Obedecía también al propio subde-
sarrollo de la economía mundial, que a pesar de su avance acelerado
en el siglo xix era todavía incapaz de una verdadera integración global
1 Este concepto se ha desarrollado ampliamente en la teoría de la localización. Para
un resumen de estos conceptos, véase Harry W. Richardson, Elements of Regional
Economics, Baltimore, Penguin, 1969. También Gunnar Myrdal, Teoría económica y
regiones subdesarrolladas, México, Fondo de Cultura Económica, 1959 y José Antonio
Ocampo. “Asimetrías y dinámica de la división internacional del trabajo”, Mimeo,
Bogotá, fedesarrollo, 1983.
desarrollo exportador y desarrollo capitalista colombiano en el siglo xix 7
Las observaciones anteriores no concuerdan con algunas teorías
que se han desarrollado en América Latina en las últimas décadas. Estas
teorías nos han acostumbrado a pensar en la formación de la economía
mundial como un proceso histórico que se dio muy temprano en la
historia del capitalismo mercantil. Según ellas, Latinoamérica habría
quedado integrada a la economía mundial a raíz de la conquista y todo
su desarrollo posterior estaría explicado básicamente por su forma de
articulación a la economía internacional.2 A nuestro modo de ver, estas
teorías tratan de esbozar un proceso histórico partiendo de conceptos
que solo son aplicables (en forma imperfecta, por lo demás) al final de
dicho proceso; es decir, tratan de aplicar el concepto de la economía
mundial, tal como lo conocemos hoy en día, a etapas anteriores del
desarrollo del capitalismo. Aunque es cierto que el capitalismo tuvo
un “mercado mundial” en todas las etapas de su desarrollo, también
es cierto que por largos períodos históricos su alcance fue muy limita-
do.3 Vastos territorios de lo que hoy conforma la periferia del sistema
capitalista permanecieron por mucho tiempo desarticulados totalmente
o articulados solo de manera muy parcial a las redes mercantiles inter-
nacionales.
Esto no significa para nosotros que sea posible analizar la dinámi-
ca de los espacios parcialmente dominados, de estas periferias secun-
darias, sin hacer referencia a la economía mundial. Todo lo contrario:
incluso en una economía como la colombiana, que se adecúa en forma
bastante correcta al concepto de periferia secundaria, la dinámica de la
economía dependía en gran parte del desarrollo del sector externo. Sin
embargo, es necesario tener en cuenta el grado y la forma específica de
su articulación a la economía internacional, para poder analizar correc-
tamente su desarrollo. En este sentido, queremos formular como hipó-
tesis central de este trabajo que la dinámica del desarrollo capitalista
colombiano en el siglo xix estuvo caracterizada por una contradicción
fundamental: por una parte, la expansión exportadora se manifestaba
objetivamente y era concebida por la naciente burguesía colombiana
2 El caso más notorio son los trabajos de André Gunder Frank. Véase especialmente
Lumpen-burguesía: Lumpen-desarrollo, Medellín, Oveja Negra, 1970 y Acumulación
dependiente y subdesarrollo, México, Era, 1979; también Celso Furtado, La economía
latinoamericana desde la conquista ibérica a la revolución cubana, 2a. ed., México, Siglo
xxi, 1971.
3 Harry Magdoff, Imperialism: From the Colonial Age to the Present. Nueva York, Monthly
Review Press, 1978.

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