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Ética, responsabilidad y gobierno de los negocios

Autor:Samuel Alberto Mantilla Blanco
Páginas:153-207
 
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Auditoría de información financiera 153
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Ética, responsabilidad y
gobierno de los negocios
Llegar juntos es el principio; mantenerse juntos
es el progreso; trabajar juntos es el éxito.
(Henry Ford)
Resumen:
Este capítulo analiza cómo el objetivo clásico de la economía y de las finanzas,
de maximización de las ganancias de los propietarios (accionistas) es
reemplazado por la defensa de todos quienes tienen parte de interés
económico en una organización.
A la luz de los conceptos de accountability y teoría general de stakeholders
analiza el nuevo marco de la ética de los negocios, así como las consecuencias
prácticas que se derivan: códigos de ética, aseguramiento de la calidad,
responsabilidad social corporativa y gobierno corporativo.
El eje vinculante se encuentra en la sostenibilidad: las acciones del presente y
el uso de los recursos disponibles no puede poner en peligro la subsistencia de
las generaciones futuras.
Objetivos:
Después de leer
este capítulo,
usted debe ser
capaz de:
1. Analizar el cambio fundamental en el objetivo de los negocios y las
organizaciones.
2. Conocer el nuevo marco de la ética de los negocios, basada en
accountability y la teoría de los stakeholders.
3. Estudiar por qué los códigos de ética, el aseguramiento de la calidad,
la responsabilidad social corporativa y el gobierno corporativo son las
principales consecuencias prácticas que se derivan del cambio
fundamental en el objetivo de los negocios y las organizaciones.
4. Determinar por qué la sostenibilidad es el eje de la ética, la
responsabilidad y el gobierno de los negocios en el presente.
154 Ética, responsabilidad y gobierno de los negocios
INTRODUCCIÓN
Los enfoques clásicos (convencionales, tradicionales) de la economía y de las finanzas han tenido
como objetivo único la maximización de las ganancias (de los accionistas, del propietario). En
consecuencia, la ética (y la religión), así como la contabilidad, la auditoría y el control interno, se
organizaron como medios para garantizar el logro de tal objetivo.
Desde esa perspectiva, se ha considerado como ‘bueno’ el que los accionistas (y, especialmente,
los proveedores de crédito) maximicen sus utilidades. En consecuencia, es ‘malo’ no producir
utilidades o no pagar los créditos. Y como lo ‘malo’ es sancionado, todo el sistema legal y de
valores es organizado en función de garantizar la maximización de la riqueza.
Como algo ajeno a ello es percibido todo lo relacionado con distribución equitativa de la riqueza, la
propiedad y las ganancias. Ser pobre es una condición que tiene que ser aceptada y acallada. Las
protestas que buscan defender los derechos de los no-propietarios son combatidas ferozmente. Y
tienen éxito quienes ‘se colocan al lado de’ los propietarios y accionistas: defender el sistema
paga, si bien no todo el mundo tiene acceso a participar de tales privilegios.
Con el incremento de los problemas sociales (hambre, pobreza, desplazamiento, prostitución, etc.),
ambientales (efecto invernadero, cambio climático, desertización, inundaciones, etc.), se ha
empezado a cuestionar fuertemente tal objetivo único de maximización de las ganancias.
Tales cuestionamientos han provenido desde distintos sectores, entre los cuales se destaca la
teoría de los stakeholders, la cual muestra cómo los únicos que tienen interés económico no son
los propietarios (accionistas) sino que también hay otro conjunto de participantes, cada uno de los
cuales tiene su propia ‘parte de interés’ económico en la gestión de las organizaciones.
Ello ha dado origen a una nueva ética, basada en el concepto de sostenibilidad: las acciones del
presente y el uso de los recursos disponibles no pueden poner en peligro la subsistencia de las
generaciones futuras. Por lo tanto, el objetivo único no puede ser la maximización de las ganancias
de los propietarios.
Como se puede observar, el asunto es de extrema importancia.
Existen por lo menos tres grandes marcos filosóficos para abordar la problemática de la ética de
los negocios:1
(1) Consecuencialismo (teleológico). Se interesa por las consecuencias de las acciones
humanas, y tales acciones se evalúan en términos de la extensión en que logran los
resultados deseables. Puede ser: egoísmo ético (maximización de mi bien) o utilitarismo
(preferencia por los bienes generales).
(2) Deontología. Es el conjunto de reglas y principios que guían las acciones. Puede ser del
tipo kantiana o de contrato social.
(3) Ética de la naturaleza humana. Todos los seres humanos tienen capacidades inherentes
(potencialidades).
Hay dos conceptos vinculantes que constituyen el eje del pensamiento y las prácticas que en el
presente se dan sobre el particular: accountability y la teoría de los stakeholders. Las
consecuencias prácticas pueden agruparse de diversas maneras, siendo las más preferidas las
1 Donaldson, T., and Werhane, P. (eds) (1999). Ethical issues in business: a philosophical approach. Prentice Hall, Upper
Saddle River, New Jersey.
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que se hacen en relación con: (1) códigos de ética; (2) aseguramiento de la calidad; (3)
responsabilidad social corporativa; y (4) gobierno corporativo.
En el horizonte aparece un eje vinculante que tiene mucha fuerza: la sostenibilidad, habida cuenta
que las acciones del presente y el uso de los recursos disponibles no puede poner en peligro la
subsistencia de las generaciones futuras.
A continuación se hace un análisis de ello.
ACCOUNTABILITY
El término Accountability, al igual que su concepto, es reciente. Aparece por primera vez en inglés
y francés en el año 1794. Surge para precisar un tipo de responsabilidad, aquella derivada de
rendir cuentas.
Responde a una época de profundos cambios en la sociedad.
Responsabilidad, como término y concepto, había aparecido en 1787. Su primer significado fue
político, en expresiones tales como "gobierno responsable" ó "responsabilidad del gobierno", que
expresaban el carácter por el cual el gobierno constitucional obra (a) bajo el control de los
ciudadanos, y (b) teniendo ese control.
En filosofía, el término responsabilidad fue usado en las disputas acerca de la libertad y resultó útil
sobre todo a los empiristas ingleses, que quisieron demostrar la incompatibilidad que existe entre
un juicio moral y la libertad y, también, con las necesidades absolutas.
Responsabilidad adquirió, desde entonces, el sentido con el cual se le conoce hoy:
La posibilidad de prever los efectos del propio comportamiento y corregir el
comportamiento mismo a través de tal previsión (Abagnano, 1982, p. 1017).
Por consiguiente es, entonces:
(1) la cualidad o el estado de ser responsable: (a) accountability moral, legal o mental; (b)
confiabilidad, merecimiento de confianza; (2) algo por lo cual uno es responsable, deber,
obligación (Merriam-Webster, 1993, p. 998).
Todo ello surgió en una época de grandes cambios en el pensamiento y en la vida a todos los
niveles: la denominada filosofía de las luces o Ilustración, que constituyó la salida del hombre de su
-por él mismo creada- minoría de edad. Orden, jerarquía, autoridad, disciplina, iglesia, dogma, fe,
todas esas cosas respetabilísimas en el siglo XVII, son en el siglo XVIII positivamente odiadas
(Küng, 1979, 70).
Grandes cambios que se vivieron en todos los países del entonces mundo civilizado: Holanda
(Descartes, Spinoza, Bekker, Bayle), Inglaterra (Locke, Spinoza), Francia (Voltaire y los
enciclopedistas) y Alemania (Leibniz, Thomasius, Wolf, Lessing). A partir de ello, el mundo nunca
volvió a ser el mismo.
Accountability hace parte de ese contexto:
Es la cualidad o estado de ser sujeto de dar cuenta, la capacidad de ser explicado para.
Una obligación o buena voluntad para aceptar responsabilidad o para dar cuenta de las
acciones de uno (Merriam.Webster, 1993, p.8).

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