Memorias en contexto. Más allá de la literalidad de las palabras - Núm. 60, Enero 2021 - Revista Estudios Políticos - Libros y Revistas - VLEX 862280599

Memorias en contexto. Más allá de la literalidad de las palabras

AutorAndrés Fernando Suárez
CargoSociólogo. Magíster en Estudios Políticos. Ha sido investigador del Grupo de Memoria Histórica, asesor del Centro Nacional de Memoria Histórica y coordinador del Observatorio de Memoria y Conflicto. Actualmente es director del Museo de Bogotá.

Artista invitada

Isabella Reyes

Celosías

Instalación en el pasillo de la Facultad de Artes, UdeA, con proyección de sombras

2020

Cortesía revista Ojo de Pez

(https://issuu.com/ojodepez6)

ENSAYO

Memorias en contexto. Más allá de la literalidad de las palabras

Memories in Context. Beyond the Literality of Words

Andrés Fernando Suárez1 (Colombia)

1 Sociólogo. Magíster en Estudios Políticos. Ha sido investigador del Grupo de Memoria Histórica, asesor del Centro Nacional de Memoria Histórica y coordinador del Observatorio de Memoria y Conflicto. Actualmente es director del Museo de Bogotá. Correo electrónico: andressuarezbarca@gmail.com

Cómo citar este artículo: Suárez, Andrés Fernando. (2021). Memorias en contexto. Más allá de la literalidad de las palabras. Estudios Políticos (Universidad de Antioquia), 60, pp. . DOI: 10.17533/udea.espo.n60a02

Resumen

La memoria puede ser fuente para esclarecer el contexto histórico, pero también ese contexto puede aportar a la comprensión de la memoria, así que sus significados y sus reclamos solo pueden ser entendidos si se tienen en cuenta las condiciones bajo las cuales se hace memoria. A partir de la propuesta conceptual y metodológica de Alessandro Portelli, se describen los énfasis y los silencios más recurrentes en la memoria de las víctimas del conflicto armado luego de una década de implementación institucional de la justicia transicional en Colombia, y propone herramientas interpretativas basadas en una lectura de contexto para entenderlos más allá de su literalidad narrativa. Los énfasis y los silencios en las memorias de las víctimas están profundamente imbricados con sus experiencias, con la dura realidad de una violencia que se instala en la cotidianidad de las víctimas como único referente para sobrevivir y para reclamar contra lo incomprensible y lo inimaginable.

Palabras clave: Memoria; Víctimas; Justicia Transicional; Contextos Sociohistóricos; Narrativa; Representación.

Abstract

Memory can be a source to clarify the historical context, but also that context can contribute to the understanding of memory, so its meanings, claims, and silences can only be understood if the conditions under which one tries to remember are taken into account. Based on the conceptual and methodological proposal of Alessandro Portelli, this work describes the most recurring emphases and silences in the memory of the victims of the armed conflict after a decade of implementation of the institutional framework of transitional justice in Colombia and proposes interpretive tools based on a reading of the context in order to understand them beyond their narrative literality. The emphases and silences in the memories of the victims are deeply intertwined with their experiences, with the harsh reality of violence that is installed in the daily lives of the victims as the only reference to survive and to stand against the incomprehensible and unimaginable.

Keywords: Memory; Victims; Transitional Justice; Socio–historical Contexts; Narrative; Representation.

Introducción

La memoria ha permitido a las víctimas del conflicto armado en Colombia poner en la esfera pública su sufrimiento, sus daños y su resistencia para interpelar a los victimarios, a la sociedad y al Estado, rebelándose contra una guerra con la que nunca estuvieron conformes, por más que su larga continuidad la haya instalado duraderamente en su cotidianidad. Las víctimas han respondido al agravio, letal y devastador, con la palabra dignificante y moralmente interpeladora, y la memoria condensa sus reclamos y sus interpelaciones por tantos años de imposición autoritaria del silencio, pero también de la indisposición de la sociedad para conocer y reconocer la tragedia del conflicto armado.

Las memorias de las víctimas tienen muchos énfasis, pero también alberga silencios, pues como toda operación de la memoria es selectiva (CNMH, 2013, p. 44). Estos énfasis muchas veces son asumidos por los investigadores sociales y los funcionarios públicos en su literalidad, mientras que los silencios pocas veces son interpelados y muchas veces prejuzgados.

Esto suele ocurrir porque la memoria de las víctimas suele ser vista como autocontenida, que solo puede interpretarse desde la literalidad de sus enunciados, a menudo disociándola del contexto en que se produce, lo que impide reconocer qué es lo que reclama y lo que silencia la memoria. Se pierde habitualmente de vista la importancia la noción de memoria como «una representación del pasado que se construye en el presente» (Traverso, 2010, p. 82) y sus implicaciones, pues es el presente el que interviene e interroga el pasado, y son sus demandas las que condicionan cómo la memoria construye sus énfasis y cimenta sus silencios. La memoria es el «pasado del presente», el pasado se hace memoria cuando interviene el presente (Sánchez, 2014, p. 164).

Valga decir que los silencios no son siempre intencionales, ni ocultan verdades incomodas, muchas veces reservan verdades que no pueden enunciarse porque no hay disponibilidad para conocerlas o porque hay riesgos para su enunciación (Catela, 2004). Sin el contexto los reclamos de la memoria se diluyen en la literalidad de su enunciación y los silencios no pueden ser interrogados para descifrarlos. Alessando Portelli (1989, pp. 5–6) ha desarrollado esta perspectiva a partir de una relación entre historia y memoria que busca trascender su debate dicotómico y reconocer, en cambio, que la memoria no puede agotarse como fuente de la historia, sino que la historia misma puede contribuir a la comprensión de los significados de la memoria, haciendo de las disonancias o las imprecisiones históricas que aparentemente cuestionan su fiabilidad como fuente una clave para su interpretación y su comprensión, dándole centralidad a las experiencias, a las emociones y a las expectativas de los sujetos que reconstruyen su pasado en busca de sentido para su presente.

Siguiendo esta perspectiva, este ensayo propone herramientas interpretativas para comprender los reclamos y los silencios de la memoria de las víctimas desde el reconocimiento de las influencias de los contextos en las cuales se hace memoria. Las víctimas son seres humanos que no escapan a las influencias, a las oportunidades y a las limitaciones de los contextos sociales de los que hacen parte, ni de los imperativos del presente, lo que implica que sus memorias históricamente situadas deben convivir y tramitar con dilemas y contradicciones permanentemente.

La experiencia como investigador del Grupo de Memoria Histórica (GMH)

1 y luego asesor del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH)

2 me puso en contacto con distintos testimonios y trabajos de memoria de las víctimas durante una década (2007–2018). En ese largo proceso pude constatar la reiteración de énfasis en sus memorias y la persistencia de silencios. Este texto se enfoca en siete de esos énfasis de las memorias de las víctimas del conflicto armado y propone herramientas interpretativas para su comprensión desde una lectura de sus contextos sociohistóricos:

  1. El pasado idílico anterior a los acontecimientos violentos.

  2. La insistencia en cómo los mataron.

  3. La inocencia de las víctimas.

  4. La violencia paramilitar que se superpone e invisibiliza la violencia guerrillera.

  5. La valoración positiva del presente, a pesar de la persistencia de la violencia.

  6. El proceso antes que el acontecimiento violento.

  7. Los rostros y los nombres de las víctimas.

1. La memoria del pasado idílico anterior a la violencia

La memoria del pasado idílico es una de las temáticas más recurrentes entre las víctimas, se rememora un pasado de bienestar y prosperidad anterior a los hechos violentos que devastaron sus vidas. Cuando se sigue en su literalidad, es fácil confundir esta memoria del pasado idílico con la evocación de un mundo perfecto, como si las víctimas minimizaran e ignoraran las dificultades, las carencias, los problemas y las necesidades de ese mundo que se recuerda idílicamente. Pues bien, este es uno de esos casos en los que la interpretación del investigador no capta lo que reclama la víctima mediante la memoria, simplemente porque se prescinde del contexto o de las circunstancias en las que las víctimas hacen memoria.

Se asume que la víctima está evocando un mundo perfecto, cuando lo que se está rememorando es el mundo conocido, ese que se anhela porque se sabía cómo habitarlo, porque las expectativas eran estables y porque se disponía de certezas sobre cómo desenvolverse en este con sus limitaciones, dificultades, carencias y problemas.

Esta confusión entre mundo perfecto y mundo conocido deriva a menudo de una representación de la memoria en la que esperamos que la víctima opere como un narrador objetivo, neutral y distante que debe reproducir en su relato una situación del pasado inmóvil e incontrovertible, cuando la memoria es una operación de reconstrucción en la que quien recuerda es un ser humano que ha sido impactado por la violencia y esa huella condiciona la elaboración del recuerdo. Olvidamos con frecuencia que la víctima que añora su mundo conocido es una persona a quien la violencia le alteró significantemente su existencia y que eso, en muchos casos, implicó el arrasamiento de su mundo material y simbólico, la ruptura y el colapso de su mundo conocido.

Cuando se reconoce que el centro de la evocación es el mundo conocido, a menudo nos sorprende que la víctima idealice tanto ese pasado, que lo convierta en su anhelo del futuro, como si el futuro fuese el retorno del pasado. Esto sucede porque la violencia del conflicto armado deja un mensaje profundo en las víctimas: todo puede ser peor. Así que las víctimas evocan el retorno a su pasado sin cuestionarlo, porque la violencia los puso frente a la disyuntiva entre un mundo conocido —vivir con dificultades, falencias y limitaciones— o la inexistencia de ese mundo. Cuando se ha perdido todo, el referente que prevalece es el de recuperar lo que se tenía y...

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