La familia - Sección primera - Derecho Civil. Derecho de familia - Libros y Revistas - VLEX 377142714

La familia

Autor:Juan Enrique Medina Pabón
Páginas:33-36
 
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1. Vinculaciones naturales y su reflejo jurídico

Por pertenecer a una especie biológica que se reproduce sexualmente, cada ser humano recurre a un individuo del otro sexo para procrear, y aunque es posible cumplir esa función en un período de contacto más o menos corto -cópula-, nuestra situación de desarrollo evolutivo nos ha llevado a adoptar comportamientos que se apartan de los de las demás especies en nuestro planeta.

Las adaptaciones biológicas del hombre han eliminado el sistema de estro o celo de uno de los miembros de la pareja (presente en otras especies animales como medio de preparación para una oportuna ocurrencia de los partos y para la selección del individuo más adecuado desde el punto de vista reproductivo) , lo que evita que la vida reproductiva humana esté marcada por ciclos de unión y rechazo en el contacto físico y por ende anímico.

Además, para adquirir la capacidad de defenderse autónomamente, los seres humanos necesitan una inmensa cantidad de informaciones que solo pueden transmitirse mediante un proceso que demora mucho tiempo, tanto por el volumen de conocimientos requeridos para un adecuado desempeño como por la época y forma de ser trasmitido, esperando que el organismo adquiera ciertas aptitudes que le permitan asimilar el conocimiento y el entrenamiento.

Desde el punto de vista estrictamente biológico, nuestras crías son tan indefensas que es necesario cuidarlas durante un período prolongando (etapa de nido);1 pero no hacemos camadas, que harían necesario prescindir de los hijos maduros para dar campo a que los nuevos retoños, y por ello hijos de diverso grado de desarrollo, puedan permanecer en el hogar.

En un aspecto operativo, el ser humano debe cumplir una buena cantidad de tareas cotidianas de distinto contenido que se realizan más rápido

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o de mejor manera con la unión de esfuerzos o la adecuada distribución de funciones y, sin pecar de chauvinista, para las cuales están mejor adaptados los organismos de uno u otro sexo.

Todas estas adaptaciones biológicas hacen de la función de perpetuar la especie todo un sistema de comunidad de vida entre individuos de distinto sexo, con tendencia real a la unión permanente y excluyente, y por lo general con carácter único.

La razón y las concepciones morales y religiosas nos fuerzan a reconocer lo perjudicial que es para la estabilidad del grupo humano la indeterminación de las parejas, la...

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