Las mujeres emberá chamí y la ablación: las artes como medio. Vidas, feminismos, sexualidades y cuerpos - Narrativas y experiencias interculturales. Pedagogías y metodologías alternativas - Libros y Revistas - VLEX 748488757

Las mujeres emberá chamí y la ablación: las artes como medio. Vidas, feminismos, sexualidades y cuerpos

Autor:Fallon Hernández Palacio
Páginas:55-103
 
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Las mujeres emberá chamí y la ablación:
las artes como medio. Vidas, feminismos,
sexualidades y cuerpos
Fallon Hernández Palacio*
Si usted en realidad quiere sacar algo bueno y quiere coger con
puño y fuerza de corazón un lapicero, un bolígrafo, no escriba
las palabras por escribirlas, sino algo que signifique,
que sea algo real, algo natural […].
David Cardona, gobernador mayor de Marsella
Me encuentro en un espacio de múltiples posibilidades que trasciende el
“deber ser” de la academia frente a lo que se considera “riguroso” y “exacto”.
En este espacio es posible la interacción entre culturas, explorar y explorarse,
descubrir las causas sociales que mueven y conmueven la condición humana,
y escribir desde nuevas formas para abrir caminos desde la creatividad en el
ámbito académico.
Me refiero a la Escuela Intercultural de Diplomacia Indígena —eidi—,
que nace del interés de construir una educación en la cual se genere una rela-
ción dialógica y horizontal entre educador y educando, donde exista respeto
* Internacionalista e investigadora de la Escuela Intercultural de Diplomacia Indígena
eidi— del Grupo de Estudios Interdisciplinario sobre Paz, Conflicto y Posconflicto de la Uni-
versidad del Rosario. Correo electrónico: fallon.hernandez@urosario.edu.co
Narrativas y experiencias interculturales
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hacia los saberes populares, lo que implica el respeto hacia el contexto cultu-
ral de los educandos (Freire, 1992, p. 104). Según Paulo Freire, el diálogo es
[…] el encuentro que solidariza la reflexión y la acción de sus sujetos
encauzados hacia el mundo que debe ser transformado y humanizado,
no puede reducirse a un mero acto de depositar ideas de un sujeto en el
otro, ni convertirse tampoco en un simple cambio de ideas consumadas
por sus permutantes. (1970, pp. 71-72)
Así pues, la eidi es un espacio de diálogo de saberes con los pueblos in-
dígenas colombianos, donde la protagonista es la interculturalidad, que im-
plica “el desafío del diálogo y de la comprensión y el respeto entre individuos
provenientes de culturas diferentes”, con el fin de lograr un enriquecimiento
mutuo (López, 2000, p. 179).
En las siguientes páginas encontrarán un proceso no solamente pedagó-
gico sino personal e intercultural, que combina talentos, investigación social
y educación. En este sentido, aparecen aquellos temas que confluyen en
mí, despertando emociones y sentimientos: las reivindicaciones femeninas,
la sexualidad,1 las artes y las culturas indígenas. Logro plasmar este escrito
gracias a la aparición de las mujeres emberá chamí en mi camino, quienes
en Colombia se encuentran en los departamentos de Antioquia, Córdoba,
Cauca, Nariño, Putumayo, Caquetá, Chocó, Risaralda y Quindío (unfpa,
2011, p. 9). Este último es el departamento en el que nací.
Mi mayor interés por las mujeres chamí nace al enterarme de un aspec-
to que atravesaba sus vidas como mujeres, madres e hijas: la práctica de la
ablación,2 dado que me encuentro en un proceso de cuestionamiento frente a
cómo asumir mi sexualidad y mi condición de mujer en la sociedad. Entonces,
1 Como lo escriben Méndez y Fulchiron, “La sexualidad es una categoría política que está y
se expresa en todas las relaciones sociales, no se reduce al coito o a las relaciones sexogenitales. La
sexualidad impregna a toda la sociedad y sobre ella se sientan las bases fundamentales de la domi-
nación de las mujeres” (2010, p. 21).
2 Es importante recurrir a la explicación científica del procedimiento que conlleva la ablación
genital femenina —agf—. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia —Unicef— sostiene
que es una práctica que “comprende todos los procedimientos quirúrgicos que consisten en la ex-
tirpación total o parcial de los genitales externos, u otras intervenciones practicadas en los órganos
genitales femeninos por motivos culturales o terapéuticos” (Unicef, s.f.).
Las mujeres emberá chamí y la ablación
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en una exploración propia, logré descubrir que me siento conectada con la
sexualidad de dichas mujeres debido a que existe una represión en la mía y
tal vez en la de muchas mujeres que nos hacemos llamar “occidentales”, pero
que aún desconocemos nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestro erotis-
mo3 y nuestro placer. Gracias a dicho descubrimiento, se acrecienta el interés
de acercarme a las mujeres chamí, con quienes, aunque podemos diferir en
aspectos culturales y étnicos, tenemos interconexiones según nuestras “histo-
rias, experiencias y luchas”; estas nos llevan a construir la solidaridad feminista
de la que nos habla Chandra Talpade Mohanty, en la que “cada experiencia
histórica ilumina las experiencias de las otras” (2008, p. 439), y existe una
perspectiva de solidaridad que “requiere entender las especificidades y dife-
rencias históricas y experienciales de las vidas de las mujeres, así como las
conexiones históricas y experienciales entre mujeres de distintas comunidades
nacionales, raciales y culturales” (Mohanty, 2008, p. 440).
Un punto de partida
El presente capítulo tiene su origen en el 2013 cuando inicié la investigación
para mi trabajo de grado.4 A este lo guiaba la siguiente pregunta: ¿cuál ha
sido el efecto generado por la implementación del proyecto Emberá Wera,
formulado por el Fondo de Población de Naciones Unidas unfpa5 en la
práctica de la ablación dentro de la comunidad indígena emberá chamí que
habita los municipios de Mistrató y Pueblo Rico en Risaralda? Esta pregunta
es relevante ya que en el 2007 se difundió en Colombia la noticia sobre esta
práctica en dicha comunidad debido a que la ablación causó la muerte de
una niña en el hospital de Pueblo Rico. Frente a lo anterior, la respuesta del
Estado colombiano, junto con las Naciones Unidas, fue la implementación
3 Para Q’nil, “El erotismo es una forma subjetiva de placer, tenemos placer con nuestro
imaginario. Podemos erotizarnos desde la globalidad y desde la genitalidad de nuestro cuerpo,
pero ello es posible desde el placer que sentimos al observar, oler, escuchar, degustar, acariciar,
con la satisfacción de lo realizado, si disfrutamos lo que hacemos, etcétera” (2014, p. 19). Audre
Lorde complementa diciendo que “Lo erótico es un recurso dentro de cada una de nosotras que
descansa en un nivel profundamente femenino y espiritual, firmemente enraizado en el poder de
sentimientos no expresados o no reconocidos” (2010, p. 38).
4 Para mayor información, consúltese Hernández (2015).
5 Agencia especializada de las Naciones Unidas que presta asistencia a los países en desarrollo
frente a los asuntos relacionados tanto con salud sexual y reproductiva, como con poblaciones.

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